viernes, 15 de enero de 2010



Querido amigo:


"El mejor dinero para comprar amigos es la sencillez, la transparencia, el amor desinteresado. Cuando se pretende adquirir amigos con adulaciones, con falsos cumplimientos, siempre se termina con la cara rota, porque al descubrirse la máscara, todo lo falso queda al descubierto y queda como un "rechinar de dientes".


Este pensamiento ofrecido por el Eclesiástico coincide con lo que advierte Jesús dentro de un plan de convivencia. La prepotencia para acaparar los primeros puestos en un convite, desemboca en la humillación de tener que levantarse y retirarse un poco, porque asaltar lugares que no corresponden, lleva consigo el riesgo del desalojo forzado.


Y lo que te he dicho sobre comprar amigos o sobre ocupar puestos en un convite, te digo ahora sibre el plan de la salvación. A Dios nadie lo gana con golpes de pecho o con rezoz egoístamente recitados. A Dios nadie le compra puestos con galanterías espirituales. Ante Dios no valen títulos, ni derechos, ni cumplimientos arrogantes. "


A Dios se le gana con humildad interior
Ama a Dios como el te ama a ti, y ama a tu prójimo como a ti mismo..
¿Estás preparado para hacerlo?

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